El pequeño pueblo de Biskarret, situado al norte de Navarra, en los Pirineos y muy cerca de la frontera con Francia.
Biskarret aparece históricamente ligado al Camino de Santiago, del que fue un obligado punto de parada de los caminantes, sobre todo hasta la aparición de la hospedería de Roncesvalles. Existía también un hospital de peregrinos, del que aún se conservan restos. En su arquitectura destaca la iglesia parroquial de San Pedro, perteneciente al estilo protogótico de comienzos del siglo XIII.
Asentado sobre una colina a 790 metros de altitud, Biskarret ofrece una panorámica envidiable, a escasos minutos del espléndido enclave natural de Sorogain.
Quinto Real es un hermosísimo hayedo surcado por multitud de regatas. Atravesado de norte a sur por el río Arga, en este extenso bosque habita una gran cantidad de especies animales. Alberga las ruinas de la Real Fábrica de Armas de Eugi y es por sí mismo un espacio fascinante.
Quinto Real pertenece a los valles de Erro, Baztan, Esteribar y Alduides. Abundan en él los ciervos, corzos y gamos, así como jabalíes y zorros. Las aves completan la enorme riqueza faunística de este frondoso bosque. Destacan entre ellas el pito negro, el pito dorsiblanco y la becada, a la par que grandes rapaces como el águila, el halcón abejero y carroñeros como el buitre o el quebrantahuesos.
La berrea es, en otoño, el acontecimiento más importante del bosque. Se trata del momento en que los ciervos machos buscan una hembra con la que aparearse para así preservar la especie. Sus berridos y cánticos, preludio de la pelea por la primacía, se extienden por todo el bosque.
Desde Quinto Real se puede acceder a Baztan por el puerto de Artesiaga, o a Alduides por el de Urkiaga.
Sorogain (Valle de Erro) constituye un ambiente espléndido para la relajación, para dar suaves paseos o subir alguna montaña de fácil ascensión. Una extensa alfombra verde rodeada de hayas, robles y montañas. Sorogain alberga ganado de los Valles de Erro y Baigorri en régimen de facería, dando lugar a una gran fiesta con motivo de la marcación del mismo. En toda la zona de pastos se encuentran varias estaciones dolménicas, restos de un pasado pastoril en la prehistoria. Sorogain dispone de un área recreativa, en un entorno de gran belleza acondicionado con mesas, bancos y asadores de piedra.